domingo, 24 de enero de 2010

Comedores comunitarios


El actual modelo alimentario nacional está agotado. En mucho, esta es la causa de que a cada rato suban de precio los alimentos de la canasta básica. Hoy la dependencia nacional en este terreno es insostenible: el campo está abandonado y el país importa 42% de lo que comemos. Por eso, 20% de la población está desnutrida y anémica. En su mayoría, menores e indígenas de cinco años.


Aquí, en el Distrito Federal, alimentos de esa “canasta ” subieron hasta 60% en 15 días d enero, según monitoreos recientes. En tanto, la UNESCO revela que más de 19 millones de mexicanos viven con menos de 25 pesos diarios. Alerta, además, sobre las situaciones impredecibles que esperan a otros 3 millones de compatriotas con ingresos de 13 pesos al día.

Urge una efectiva política de Estado en esta materia y una decidida participación institucional en la regulación, producción y comercialización de los alimentos. Justo lo que se dejó de hacer a partir de la firma del TLC en 1994. El tema no es menor. Hablamos de la necesidad de alimentar a millones, de brindarles una buena nutrición que les permita su desarrollo individual y por lo tanto el crecimiento nacional que tanta falta hace.

La carestía afecta a todos pero no por igual. Las familias con altos ingresos gastan apenas 7% para comprar alimentos. Las de pocos recursos, 50% para lo mismo. Antes de reconocer que este modelo ya dio de sí, quienes deciden en el país prefieren jugársela con las multinacionales cuya producción no se orienta a satisfacer las necesidades de la gente sino a obtener jugosas ganancias. “Es la globalización”, defienden, pero esa no es alternativa para un país con tanta desigualdad, como México.

Mientras les “cae el veinte” en otras instancias, en sólo medio año el GDF ha servido más de 6 millones de comidas en comedores comunitarios a un costo mínimo: 10 pesos, y de manera gratuita en los públicos. La idea es que nadie se quede sin comer en el DF. La Secretaría de Desarrollo Social capitalina instaló y opera actualmente 160 comedores comunitarios; el IASIS, de la misma dependencia, 50 comedores públicos (ahí la comida es gratuita); y el DIF, 90 cocinas. Están en las comunidades más apartadas, donde los altos índices de marginación son mayores y la prioridad de la gente es conseguir alimento para la familia.

Especialistas en temas sociales, como Julio Boltvinik y Pablo Yánez, sostienen que así como la educación no es una mercancía (porque está garantizada constitucionalmente como un derecho), la alimentación debería tener el mismo estatus.

Para que todos puedan comer, para que nadie muera de hambre, para alcanzar una nutrición adecuada, urge cambiar la mentalidad y desmercantilizar los alimentos para convertirlos en un bien público al alcance de toda la sociedad.

Lee este texto en El Universal Gráfico

Durante el Foro Participación Ciudadana y Desarrollo Social


Con Patricia Mercado en el Seminario Permanente para la Igualdad Social


Con Asa Cristina Laurell


viernes, 15 de enero de 2010

Las metas sociales del 2010

¿Cuál es el problema principal de nuestros días? Hay muchos, sin duda, porque son demasiados los temas de interés en una sociedad plural y diversa como la nuestra. Sin embargo, el asunto fundamental, el que más preocupa a la gente, el que está en boca de todos, es el de la subsistencia y la falta de ingresos, especialmente en época de crisis económica que ha traído más desempleo y carestía en los alimentos.


El gobierno de la ciudad de México ha consolidado un modelo propio de política social distinto al que predomina a nivel federal y, por supuesto, con mejores resultados. Este año que inicia no será la excepción, pues hay metas y tareas muy claras hacia adelante. Los temas, igualmente, son diversos.

Apoyo permanente a la población que “vive en calle”; registro civil extemporáneo para personas de grupos vulnerables (menores, mujeres y personas de la tercera edad, principalmente) que no cuentan con acta de nacimiento; defensa de los derechos de las minorías étnicas y con orientación sexual diversa; capacitación educativa para el ejercicio y respeto de los derechos sociales; apoyo a organizaciones de la sociedad civil con proyectos de desarrollo social, y a instituciones de asistencia dedicadas a proteger a grupos vulnerables.

De igual manera, apoyo a la comunidad estudiantil que asiste a las escuelas públicas —preescolar, primaria y secundaria— mediante la dotación gratuita de útiles y uniformes escolares a un millón 200 mil niñas y niños, reivindicando, además, su derecho a una educación pública y gratuita de calidad.

Este 2010, en la medida que lo permitan los recursos disponibles, habrá mayor respaldo a quienes habitan en barrios populares para que haya inversión pública en ellos y no sólo en zonas con alto valor comercial inmobiliario.

Además, apoyo a vecindades asentadas —como lunares de pobreza— en zonas donde se presume que no existen. Asimismo, mayor impulso a las formas de autoorganización y participación social para involucrar a la gente en los procesos de esta naturaleza.

Aspecto fundamental en los tiempos actuales es el apoyo alimentario para amplios grupos con precaria condición económica, mediante el impulso de comedores públicos gratuitos y comunitarios, así como la protección a su salud y a su vida en épocas invernales, ofreciéndoles alimentos calientes, lugares para dormir, ropa y cobijas suficientes para protegerse de las bajas temperaturas.

Todo lo anterior constituye un significativo apoyo para millones de personas. Así es como se materializa el fuerte componente social del programa que lleva a cabo el gobierno del Distrito Federal. Esas son las metas a superar este 2010.

viernes, 8 de enero de 2010

Por fin, elecciones vecinales


Hay una buena noticia para los habitantes de la Ciudad de México. Por fin habrá elecciones vecinales después de más de 10 años. Éstas se realizarán el próximo 29 de agosto de 2010.


En efecto, las primeras y únicas elecciones de comités vecinales que se han realizado hasta ahora ocurrieron en 1999. En aquel año se aprobó la Ley de Participación Ciudadana, en la que se eliminaron las viejas estructuras unipersonales y piramidales de jefe de manzana, presidente de colonia, presidente de asociaciones por de legación y presidente del consejo del DF. En su lugar se establecieron los comités vecinales, como organismos colegiados. Dichos comités permitieron la construcción de un tejido social cívico y político de base en cada una de las colonias, barrios, pueblos y grandes unidades habitacionales del Distrito Federal a través de las llamadas unidades territoriales.

Las elecciones vecinales tendrían que haberse llevado a cabo nuevamente en el año 2002. No obstante, fueron suspendidas con el argumento de que habría una reforma política que iría más allá de lo que representaban los comités vecinales. La reforma en cuestión, que en efecto incluía avances notables como la aprobación de la deuda capitalina por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y la inclusión de ésta en el Constituyente Permanente, nunca se aprobó en el Senado de la República.

Hacia el año 2005 deberían haberse realizado, de nueva cuenta, las elecciones vecinales. Tampoco se llevaron a cabo.

Lo que sucedió, en la realidad, fue el debilitamiento del único espacio de representación comunitaria y colegiada que existe en la ciudad. Esto no es una cuestión menor, pues debe tomarse en cuenta que en el DF no hay municipios, y por lo tanto no hay cabildos, y no existe ningún órgano colegiado que acompañe la gestión pública a nivel delegacional.

La elección vecinal es una buena noticia porque propiciará la participación de la gente en la solución de sus problemas comunitarios, la reconstrucción del tejido social, la cohesión territorial, el empoderamiento de las comunidades, el fortalecimiento de la organización ciudadana de base, y la defensa de las mejores causas de la gente. La renovación de los comités vecinales llevará aire fresco a las colonias y ayudará a dinamizar la emergencia de nuevos liderazgos.

No olvidemos que la verdadera democracia no es aquella en la que los ciudadanos sólo pueden participar cada tres años para elegir gobernantes y representantes, sino aquella en la que los ciudadanos pueden participar todos los días para intervenir en los asuntos públicos. La verdadera democracia es la democracia participativa.

Notisocial. Por cierto, un grupo de jóvenes cibernautas ha creado el primer noticiario de la cuestión social, la desigualdad y la pobreza en el ciberespacio. Se trata de una iniciativa interesante y se puede entrar en contacto con el notisocial a través de su página: www.notisocialmx.blogspot.com

Lee este texto en El Universal Gráfico

domingo, 3 de enero de 2010

En el Foro Democratización Familiar

Durante la campaña 16 días de activismo 2009
Dialogando sobre el tema con especialistas en el Instituto Mora



Bienvenidos

Soy Martí Batres Guadarrama. Convencido de que México necesita una transformación que beneficie a la gente, desde muy joven me involucré en la política de izquierda.

En los años 80 fui miembro fundador del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Posteriormente inicié mi militancia en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Me he desempeñado como presidente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y del PRD-DF. En la gestión del Lic. Andrés Manuel López Obrador al frente del Gobierno del Distrito Federal fui subsecretario de Gobierno.

Fui diputado federal y coordinador parlamentario del PRD en la LVII legislatura.

De 2006 a septiembre de 2011 me desempeñé como secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal.

Bienvenidos a este espacio creado para compartir reflexiones sobre la actualidad de México, los invito a participar.

Gobierno Legítimo de México

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